domingo, 20 de febrero de 2011

¿Qué le está pasando al Gobierno?

Ramiro Valencia Cossio
Elcolombiano.com

Durante veinte días el país sufrió las consecuencias del paro camionero, originado en los decretos del Gobierno para eliminar la tabla de fletes.

En un comienzo, el Ejecutivo desestimó la magnitud del movimiento y minimizó los perjuicios sobrevinientes.

El Ministro de Transporte sostuvo reiteradamente que mientras estuviera el bloqueo en las vías, con inmenso perjuicio para la ciudadanía, no habría diálogo.

Pero se creció el enano. El paro y los bloqueos se fueron extendiendo por todo el país y los gremios le dijeron al Gobierno que en el solo movimiento de carga se estaban perdiendo quince mil millones de pesos diarios.

Mas con el bloqueo, la protesta pasó a ser un problema de orden público.

Sin embargo, siendo esto último, el Ministro del Interior, tan dado a mandar y regañar por los medios a los otros ministros, no se untó del tema.

Entra en acción el Vicepresidente a dialogar en medio del paro y del bloqueo, en contravía de lo dicho por su colega de Transporte.

Uno de los puntos del preacuerdo consiste en la disposición del Gobierno para derogar los decretos que suprimen la tabla de fletes y dejar en firme lo anterior, mientras se logra en la mesa una concertación con los transportadores.

Le surgen a uno varios interrogantes: ¿Si las normas, al final también podían ser derogadas para ser negociadas, para qué se expidieron?

¿Si al final también se podía dialogar en medio del paro y el bloqueo, para qué afirmar durante quince días que por ningún motivo se haría?

En resumen ¿para qué someter al país a este desgaste y a semejantes pérdidas y perjuicios, si se iba a terminar cediendo?

¿O será que nos van a decir que quien negoció y dialogó fue el Vicepresidente y no el Ministro de Transporte?

¿Es que el Gobierno no es uno solo?

¿Todo esto se hizo con la aprobación del Presidente Santos, o a sus espaldas?

Sería bueno conocer las respuestas. La sensación es que no hubo la coordinación necesaria y los mensajes que se enviaron a los colombianos son de improvisación y de falta de límites claros entre funcionarios.

No puede haber un gobierno en que cada caballo corra por su carril. Lo importante es que todos halen el mismo carro y en idéntica dirección.

Y para mayor desconcierto, cuando las Farc se burlaron una vez más del Gobierno, y de los colombianos, el Presidente Santos, con toda razón y de manera enérgica suspendió el proceso de liberación y exigió explicaciones.

Inclusive afirmó el Primer Mandatario que "era posible que las Farc hubieran aprovechado para movilizar a su jefe alias Alfonso Cano ".

Sin embargo, al día siguiente se reanudó todo y el país no conoce las explicaciones exigidas.

Una pregunta final: ¿Qué le está pasando al Gobierno?

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